
El Gobierno de Asturias puso en marcha ayer, lunes 28 de septiembre, la segunda fase de la campaña institucional «Querida o quemada, pregúntate cómo quieres Asturias», destinada a reforzar la prevención y la sensibilización frente a los incendios forestales durante los próximos meses.
La campaña permanecerá activa hasta el 31 de diciembre, aunque la mayor intensidad de difusión se concentrará durante octubre y noviembre, con presencia en publicidad exterior, prensa, medios digitales, radio, televisión y redes sociales.
El mensaje vuelve a poner el foco en la responsabilidad ciudadana, tanto para evitar comportamientos que puedan provocar un incendio como para recordar la importancia de avisar al 112 ante cualquier indicio de fuego o situación de riesgo.
La iniciativa también busca reconocer el trabajo de los profesionales implicados en la prevención y extinción de incendios.
Segunda fase después de la campaña de primavera
Esta nueva oleada da continuidad a la desarrollada entre finales de mayo y junio.
El objetivo es mantener la sensibilización también durante el otoño e insistir en que la prevención comienza mucho antes de que aparezcan las llamas.
En redes sociales se difundirán mensajes adaptados a diferentes situaciones de riesgo durante todo el trimestre. La publicidad exterior tendrá presencia durante un mes en Arriondas, Belmonte de Miranda, Ribadesella, Nueva de Llanes, Moreda, Felechosa, Cabañaquinta, San Juan de Beleño, Llanes, Navia y Lugo de Llanera.
La campaña parte de la idea de que una parte importante de los incendios forestales está relacionada con la actividad humana y que, por tanto, muchos episodios pueden evitarse mediante prudencia, prevención y colaboración ciudadana.
Una campaña adjudicada por 367.840 euros
La acción institucional fue adjudicada por 367.840 euros y forma parte del conjunto de políticas autonómicas destinadas a la prevención de incendios, gestión del territorio, protección de núcleos rurales y respuesta ante emergencias.
El Principado calcula que en 2026 moviliza alrededor de 107 millones de euros en políticas vinculadas a la prevención de incendios forestales, la protección del territorio y los servicios de emergencia, aproximadamente un 13% más que en 2025.
Uno de los ejes de esta planificación es la Estrategia Integral de Prevención y Lucha contra los Incendios Forestales de Asturias 2026-2030, aprobada el pasado junio.
Entre sus líneas de actuación se encuentran la protección de las zonas donde los montes entran en contacto con áreas habitadas, la autoprotección de los pueblos, el análisis de las zonas de mayor recurrencia de incendios y la adaptación a los efectos del cambio climático.
Desbroces, cortafuegos y protección de los pueblos
La estrategia se complementa con actuaciones sobre el terreno como desbroces, tratamientos selvícolas, mantenimiento de cortafuegos y puntos de agua, recuperación de pastos y creación de áreas silvopastorales.
Estas intervenciones persiguen reducir la cantidad y continuidad de vegetación susceptible de arder y facilitar el trabajo de los equipos de extinción en caso de incendio.
El Gobierno autonómico dispone además este año de un fondo específico de cinco millones de euros para ayuntamientos de menos de 50.000 habitantes.
Las ayudas permiten acometer trabajos de protección alrededor de los núcleos rurales, incluyendo franjas de seguridad, tratamiento de vegetación o mejora de puntos de agua.
Sesenta nuevas jornadas de prevención
Otra de las líneas de trabajo se centra en preparar a la población que reside en zonas especialmente expuestas.
Hasta ahora se han celebrado once jornadas territoriales sobre prevención y autoprotección en San Martín de Luiña, Boal, Vegadeo, Cangas del Narcea, Cornellana, Proaza, Mieres, Arriondas, Sotrondio, Villaviciosa y Carreña.
El programa prevé una segunda fase con otras 60 sesiones en localidades con especial riesgo o recurrencia de incendios.
50 nuevos bomberos en formación
El refuerzo de la prevención se acompaña de cambios en los servicios de emergencia.
El Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (SEPA) cuenta con cerca de 650 profesionales, entre ellos 533 bomberos distribuidos en 19 parques, además de 187 vehículos, 19 autobombas forestales, tres helicópteros, el Grupo de Rescate y el Centro de Coordinación de Emergencias 112.
Durante septiembre se han incorporado 50 nuevos bomberos, que actualmente completan un programa formativo de nueve semanas y más de 400 horas antes de incorporarse a las dotaciones operativas.
Con esta segunda fase de «Querida o quemada», el Principado pretende mantener la prevención de incendios en primer plano durante el otoño, combinando actuaciones sobre el territorio, preparación de los servicios públicos y concienciación ciudadana.
