
El servicio de Neurofisiología Clínica del Hospital Universitario San Agustín (HUSA), en Avilés, ha incorporado la neuromodulación del nervio tibial posterior para tratar determinados trastornos urinarios e intestinales y casos de dolor pélvico crónico.
La técnica es mínimamente invasiva y permite modular mediante estímulos los circuitos nerviosos relacionados con el control de la vejiga, la función intestinal y las vías del dolor, ampliando las alternativas disponibles para pacientes con disfunciones del suelo pélvico.
Hasta ahora, las personas que necesitaban este tipo de diagnóstico y tratamiento eran derivadas al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA).
Una aguja fina a la altura del tobillo
El procedimiento consiste en realizar una estimulación percutánea del nervio tibial posterior a la altura del tobillo mediante una aguja muy fina introducida a través de la piel.
La estimulación permite actuar indirectamente sobre los circuitos nerviosos implicados en diferentes funciones del suelo pélvico.
Entre sus principales indicaciones se encuentran la urgencia urinaria, la vejiga hiperactiva, determinados tipos de incontinencia urinaria y fecal y el dolor pélvico crónico.
Una de sus ventajas es que puede realizarse de manera ambulatoria y sin necesidad de ingreso hospitalario. Su carácter mínimamente invasivo y su buena tolerancia permiten además ampliar las posibilidades terapéuticas para estos pacientes.
Nuevo estudio multimodal del suelo pélvico
La incorporación de esta terapia se acompaña de otra novedad en la cartera de Neurofisiología Clínica del HUSA: el estudio multimodal del suelo pélvico.
Esta prueba combina diferentes técnicas neurofisiológicas para evaluar posibles disfunciones de los nervios sacros y facilitar un diagnóstico más especializado.
Está dirigida, entre otros casos, a pacientes con alteraciones del control urinario o intestinal, dolor pélvico y otros trastornos funcionales.
La nueva prestación permitirá analizar con mayor precisión los mecanismos neurofisiológicos implicados en el funcionamiento del suelo pélvico y orientar posteriormente las opciones de tratamiento.
Trabajo conjunto entre diferentes especialidades
La puesta en marcha de ambos servicios reforzará la coordinación de Neurofisiología Clínica con Urología, Ginecología, Rehabilitación, Cirugía General y Neurología, además de las unidades de tratamiento del dolor.
Las dos líneas, diagnóstica y terapéutica, están planteadas de forma complementaria para mejorar el abordaje de pacientes con necesidades clínicas complejas.
La incorporación de la neuromodulación del nervio tibial posterior supone además un avance de Neurofisiología Clínica hacia nuevas estrategias terapéuticas basadas en el conocimiento y la modulación de la actividad del sistema nervioso.
El Hospital Universitario San Agustín plantea esta incorporación como un primer paso para continuar explorando nuevas posibilidades de tratamiento y reforzar una atención más especializada y personalizada.
