
La Guardia Civil ha lanzado una advertencia para prevenir posibles fraudes cuando un cajero automático retiene una tarjeta bancaria y, de forma aparentemente casual, aparece una persona ofreciendo ayuda.
Ese comportamiento debe levantar sospechas, especialmente si el desconocido intenta obtener información como el PIN de la tarjeta o propone realizar determinadas operaciones para recuperarla.
La principal recomendación es clara: no facilitar nunca el número secreto y contactar directamente con la entidad bancaria utilizando únicamente sus canales y teléfonos oficiales.
No abandonar el cajero si puede hacerse con seguridad
Si se observa alguna anomalía en el terminal, la Guardia Civil aconseja no alejarse del lugar, siempre que sea posible permanecer allí con seguridad, y avisar cuanto antes al banco.
También conviene desconfiar de cualquier persona que aparezca de inmediato para prestar ayuda, ya que podría tratarse de alguien que estuviera esperando a que se produjera la incidencia o que conociera previamente la manipulación del cajero.
Ante cualquier duda, lo más seguro es evitar seguir indicaciones de terceros y comprobar la situación directamente con la entidad bancaria antes de realizar cualquier otra operación.
