
El Gobierno de Asturias destacó ayer la coordinación y la rápida respuesta del Estado ante los incendios forestales que afectaron a la comunidad en agosto. Así lo manifestó el consejero de Movilidad, Medio Ambiente y Gestión de Emergencias, Alejandro Calvo, durante una reunión mantenida en Madrid con el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán.
Calvo subrayó que la intervención de las Brigadas de Refuerzo contra Incendios Forestales (BRIF) resultó decisiva en las tareas de extinción y puso en valor el papel del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico en la coordinación entre administraciones. “El trabajo conjunto es esencial para afrontar emergencias de esta magnitud y reforzar la prevención en un contexto de cambio climático cada vez más exigente”, señaló.
El consejero transmitió además su agradecimiento a todos los profesionales y voluntarios que participaron en el dispositivo: desde el SEPA y los agentes medioambientales, hasta las BRIF, bomberos y unidades de apoyo nacionales e internacionales. “Su compromiso, valentía y esfuerzo fueron claves para garantizar la seguridad de la población y minimizar los daños”, afirmó.
El mayor despliegue en la historia de Asturias
La ola de incendios de agosto supuso el mayor despliegue de medios en la historia del Principado, con recursos terrestres y aéreos de distintos puntos de España y de otros países. La BRIF de Tineo tuvo un papel especialmente relevante por su ubicación estratégica y su capacidad de movilización rápida, mientras que también intervinieron las brigadas de Ruente (Cantabria), Tabuyo (León) y Lubia (Soria), junto a sus aeronaves.
El operativo se reforzó con la participación de la Unidad Militar de Emergencias (UME), cooperativas forestales, bomberos de Navarra y Castilla-La Mancha, así como equipos internacionales procedentes de Grecia, Andorra y voluntarios de Francia.
Compromiso de futuro
El Ejecutivo autonómico reiteró su compromiso de seguir avanzando en la modernización del sistema de gestión de emergencias, con especial atención a la vigilancia territorial, la mejora tecnológica de la sala del 112 y el refuerzo de la labor de los bomberos.
Asimismo, subrayó que la protección de la población y del medio natural debe ir acompañada de un impulso a la seguridad, formación y bienestar del personal que actúa en primera línea.
Con estas medidas, Asturias aspira a consolidar un sistema público más sólido, eficaz y resiliente, capaz de afrontar incendios forestales y emergencias ambientales complejas en un escenario cada vez más condicionado por el cambio climático.
