La Consejería de Movilidad, Medio Ambiente y Gestión de Emergencias ha adjudicado por 70.092 euros un estudio técnico para analizar los taludes y laderas de dos carreteras autonómicas consideradas entre las que presentan mayor riesgo de inestabilidad.
Los trabajos se centrarán en la AS-227, entre Samartín y el puerto de Somiedo, y en la AS-117, entre Riañu y el puerto de Tarna.
En conjunto, ambas vías suman más de 116 kilómetros, sobre los que se realizará un inventario detallado de los taludes de desmonte y un análisis de los posibles problemas de estabilidad.
Identificar los puntos con riesgo de caída de rocas
El estudio permitirá localizar los tramos y puntos kilométricos en los que puedan producirse desprendimientos o caídas de material rocoso desde las laderas hacia la calzada.
Además de elaborar el inventario, los técnicos deberán diagnosticar el estado de cada zona y determinar qué puntos necesitan una vigilancia o intervención específica.
El documento final incluirá también propuestas de actuación y medidas de prevención, seguimiento y control para reducir los riesgos asociados a posibles movimientos del terreno.
La empresa Ines Ingenieros Consultores será la encargada de desarrollar los trabajos, con un plazo de ejecución de ocho meses.
Prevención ante fenómenos meteorológicos adversos
La actuación forma parte de la estrategia del Principado para reforzar de forma preventiva la conservación y la seguridad de la red autonómica de carreteras.
El objetivo es disponer de información más precisa sobre los puntos vulnerables y poder priorizar futuras intervenciones, especialmente en zonas de montaña donde las lluvias intensas, los cambios de temperatura y otros episodios meteorológicos pueden favorecer la aparición de desprendimientos.
El estudio se plantea también como una herramienta para adaptar progresivamente la red viaria a un escenario de cambio climático y mayor frecuencia de fenómenos meteorológicos adversos.

