
El Gobierno de Asturias pondrá en marcha en el antiguo Colegio de La Salle, en Ciañu (Langreo), un nuevo equipamiento destinado al cuidado de la salud mental, la promoción del bienestar relacional y el impulso de la vida comunitaria. La iniciativa busca convertir el inmueble en un espacio de referencia que integre atención especializada, prevención y acompañamiento en un entorno abierto e inclusivo.
Las consejeras de Salud, Concepción Saavedra, y de Derechos Sociales y Bienestar, Marta del Arco, han presentado el documento que define los usos previstos del futuro centro a entidades y colectivos de la zona. El proceso incorpora una fase participativa para recoger aportaciones y ajustar el diseño final a las necesidades reales de usuarios, profesionales y tejido asociativo.
El edificio contará con más de 4.000 metros cuadrados distribuidos en tres plantas. En ellas se habilitarán áreas destinadas a la promoción del bienestar emocional y relacional, un hospital de día, consultas ambulatorias, una unidad residencial con estancia nocturna y espacios para el personal y la gestión. El modelo apuesta por un enfoque desinstitucionalizado, cercano y centrado en la persona.
Además, el equipamiento dispondrá de zonas abiertas a la comunidad, pensadas para el desarrollo de actividades sociales, culturales, formativas o deportivas promovidas por asociaciones y colectivos locales. El objetivo es favorecer la convivencia y el apoyo mutuo entre personas con y sin discapacidad psicosocial, reforzando la colaboración entre administraciones, tercer sector y entidades vinculadas a la salud mental. La parcela permitirá también la creación de espacios al aire libre para actividades comunitarias.
Los presupuestos de la Consejería de Salud contemplan este año una partida de 52.159 euros para redactar el proyecto de rehabilitación del inmueble, incluido en el catálogo de patrimonio histórico. La actuación permitirá concentrar en un único espacio los programas de salud mental que actualmente se desarrollan en distintos dispositivos del área sanitaria, ofreciendo un modelo innovador de atención comunitaria.
En paralelo, Derechos Sociales plantea habilitar en el mismo complejo un centro de apoyo a la integración para personas adultas con trastorno del espectro autista. Este recurso ocupará un pabellón independiente en la planta baja, con más de 300 metros cuadrados, y garantizará la continuidad de tratamientos y rutinas. Aunque funcionará de manera autónoma, se prevé que ambos dispositivos compartan proyectos y líneas de trabajo comunes.
