La Policía Local ha detenido esta madrugada en Gijón/Xixón a una mujer de 36 años como presunta autora de un delito de resistencia y desobediencia grave y un delito de atentado a agentes de la autoridad. Además, se está valorando la posible imputación de un tercer delito por maltrato animal, a la espera del informe veterinario.
Los hechos se produjeron a las 02.10 horas en un establecimiento de la plaza de La Habana. Según el relato policial, varios clientes alertaron a los agentes tras retener a una mujer, en aparente estado de embriaguez, por agredir a su perro, un cachorro de unos ocho meses. A la llegada de la patrulla, la mujer se encontraba en la acera frente al local, mientras que en el interior varias personas custodiaban al animal.
De acuerdo con los testigos, la mujer salió a la terraza con el perro y, cuando este se aproximó a una mesa, lo levantó tirando de la correa, manteniéndolo en el aire mientras lo zarandeaba y le gritaba. Tras las recriminaciones de los presentes, propinó patadas y puñetazos al animal. En ese momento, los clientes intervinieron para retirarle el perro, y la mujer intentó agredir a las personas que mediaron, lo que motivó la llamada a la Policía Local.
Durante la intervención, la mujer se negó a identificarse, profirió insultos y opuso resistencia a los agentes cuando trataron de que abandonara el lugar. Una vez en pie, agredió a uno de los policías con empujones y golpes en el pecho, por lo que fue detenida por los delitos mencionados.
Aunque existen indicios razonables de un posible delito de maltrato animal, la Policía Local ha indicado que la calificación definitiva queda pendiente de una revisión veterinaria que determine la existencia y gravedad de lesiones o traumatismos en el cachorro.
Tras la detención, se realizó un cacheo superficial de seguridad y se comprobó su identidad. La mujer fue trasladada al centro de salud de La Calzada, donde rechazó ser atendida, por lo que finalmente fue conducida a dependencias policiales.
El animal quedó bajo custodia policial hasta la llegada del lacero municipal, que se hizo cargo del perro.

