
El Centro de Recuperación de la Fauna Silvestre de Sobrescobio ha recibido un total de 155 frailecillos atlánticos afectados por las condiciones meteorológicas adversas registradas en las últimas semanas en el litoral del Principado de Asturias.
De esos ejemplares, 15 llegaron con vida al equipamiento. En la actualidad, cinco continúan en proceso de recuperación, mientras que el resto no logró sobrevivir debido a su estado crítico.
Llegada inusual a las costas asturianas
El frailecillo atlántico (Fratercula arctica) es una especie propia del norte de Europa que raramente alcanza las costas asturianas, aunque puede aproximarse durante el invierno. La sucesión de temporales marítimos ha provocado que numerosos ejemplares hayan sido arrastrados hacia el litoral del Principado.
A cada ave que ingresa en el centro se le realiza una exploración general para evaluar su estado corporal y nivel de hidratación. La mayoría presenta debilidad extrema, desnutrición y deshidratación, consecuencia de la dificultad para alimentarse antes de ser desplazados por las corrientes.
Protocolo de recuperación
Los primeros cuidados se centran en la rehidratación y estabilización en un entorno cálido y tranquilo. Posteriormente, la alimentación se introduce de forma progresiva: inicialmente mediante una papilla de alta energía y fácil digestión y, más adelante, con pescado.
Una vez recuperado el estado corporal, se aplica un baño especial con jabón y agua caliente para limpiar el plumaje y restaurar su capacidad impermeable. Finalmente, los ejemplares son trasladados a una piscina de rehabilitación, donde pueden ejercitarse y ganar peso antes de su liberación en el medio natural.
El frailecillo atlántico pasa la mayor parte de su vida en el mar, donde su plumaje impermeable resulta esencial para conservar energía y mantener la temperatura corporal.
Análisis sanitario y llamamiento al 112
A los ejemplares hallados muertos en las playas y a aquellos que no superan el proceso de recuperación se les practica una necropsia y un análisis de influenza aviar, con el fin de determinar la causa del fallecimiento y descartar la presencia de la enfermedad.
La Consejería de Medio Rural y Política Agraria ha instado a la ciudadanía a contactar con el 112 en caso de localizar este tipo de aves, tanto vivas como muertas, y a seguir las indicaciones facilitadas para garantizar una intervención adecuada.
