
El programa de cribado de cáncer de mama de Asturias ha permitido detectar 2.808 tumores durante los últimos diez años, la gran mayoría en fases tempranas, lo que mejora las posibilidades de tratamiento y el pronóstico de las mujeres afectadas.
La Consejería de Salud ha hecho balance del programa coincidiendo con el Día Mundial del Cáncer de Mama, que se conmemora este lunes 19 de octubre.
Durante la última década se invitó a participar a 727.000 mujeres y se realizaron 529.000 mamografías, con una participación media del 72,84%, por encima de los estándares de calidad establecidos para este tipo de programas.
Solo en 2025, acudieron al cribado 58.876 de las cerca de 80.000 mujeres convocadas, lo que situó la participación en el 74,4%.
Cinco tumores por cada mil mamografías
Los datos acumulados permiten dimensionar también el funcionamiento del programa.
Por cada 1.000 mujeres que se realizan una mamografía, unas 83 necesitan alguna prueba complementaria y aproximadamente diez son sometidas a una biopsia.
Finalmente, se detecta un tumor en alrededor de cinco de cada mil mujeres examinadas.
Además, nueve de cada diez mujeres diagnosticadas no necesitan recibir tratamiento antes de la intervención quirúrgica, un dato relacionado con la capacidad del programa para localizar muchos de los tumores en fases precoces.
El cribado seguirá ampliándose
La población incluida en el programa ha ido creciendo progresivamente. Inicialmente estaba dirigido a mujeres de entre 50 y 64 años y posteriormente se amplió hasta los 69.
Durante 2026, el cribado alcanza ya a las mujeres de 50 a 72 años, mientras que en 2027 se extenderá desde los 49 hasta los 73 años.
La ampliación continuará durante los próximos ejercicios hasta alcanzar en 2031 a todas las mujeres de entre 45 y 74 años.
El despliegue se realizará de manera progresiva para mantener la capacidad asistencial y los estándares de calidad del programa.
Mamografía digital
Otro de los cambios introducidos durante esta década ha sido la completa transición hacia sistemas de mamografía digital, que permiten obtener imágenes de mayor calidad y mejorar la precisión diagnóstica.
Salud insiste en la importancia de que las mujeres incluidas en la población diana acudan a las citas de cribado, ya que la detección precoz constituye una de las principales herramientas para mejorar el tratamiento, el pronóstico y la calidad de vida frente al cáncer de mama.
