
El Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) ha incorporado como nueva prestación la monitorización vídeo-electroencefalográfica de larga duración, una técnica clave para el diagnóstico y seguimiento de pacientes con epilepsia y otras patologías neurológicas graves.
Este procedimiento permite registrar simultáneamente la actividad eléctrica cerebral y el comportamiento del paciente durante períodos prolongados (entre 24 y 72 horas), lo que facilita la detección de crisis que, por su baja frecuencia, resultan difíciles de captar en estudios convencionales.
Desde su implantación en noviembre de 2024, un total de 28 menores y adolescentes han podido beneficiarse de esta prueba sin necesidad de desplazarse a otras comunidades, como Madrid o Cataluña, que hasta ahora eran referencia en este tipo de estudios. La prestación se irá extendiendo progresivamente también a pacientes adultos.
La monitorización se realiza en una sala específica habilitada en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos, equipada para garantizar la seguridad, privacidad y confort de pacientes y acompañantes. Durante el ingreso, que dura entre uno y tres días, se registra de forma continua la actividad cerebral y se graba en vídeo la conducta del paciente. Estos datos son analizados por el equipo de neurofisiólogos en tiempo real o de forma diferida.
El objetivo es mejorar el diagnóstico, distinguir con precisión los distintos tipos de crisis y ajustar de forma más eficaz los tratamientos. Esta nueva prestación refuerza el abordaje multidisciplinar, con una coordinación estrecha entre la UCI Pediátrica, el Servicio de Neurofisiología y el personal de enfermería, y se traduce en una mejora directa en la calidad de vida de las personas con epilepsia.
