
La consejera de Salud, Concepción Saavedra, ha presentado este lunes el nuevo proyecto de ampliación y reforma del Hospital Universitario de Cabueñes, CAHU, una actuación que supondrá una inversión de 147 millones de euros y que definirá la transformación integral del centro sanitario para las próximas décadas.
El proyecto plantea una intervención global sobre el edificio, la organización asistencial, los accesos, la sostenibilidad ambiental y la experiencia de pacientes, familiares y profesionales.
Según explicó Saavedra, la actuación va más allá de una ampliación hospitalaria y busca diseñar el Cabueñes del futuro, con un modelo más flexible, tecnológico, eficiente y humanizado.
El documento entra ahora en fase de supervisión con el objetivo de licitar las obras durante el último cuatrimestre del año. La actuación cuenta con financiación del Fondo Europeo de Desarrollo Regional, Feder, y tendrá un plazo de ejecución de 26 meses.
Nueva fachada, plaza exterior y accesos reorganizados
Uno de los cambios más visibles será la transformación de la fachada principal y de los accesos al hospital.
El proyecto prevé la construcción de una nueva plaza de entrada y un espacio cubierto para proteger a las personas usuarias, además de recorridos de entrada y salida más cómodos y ordenados.
También se creará un nuevo núcleo vertical de comunicaciones, formado por cuatro ascensores y una gran escalera, que mejorará la conexión entre el área de consultas externas y la entrada principal.
La intervención permitirá generar salas de espera más amplias, luminosas y confortables.
La reforma se extenderá también al entorno del hospital, con la renaturalización de espacios exteriores mediante nuevas zonas verdes y áreas de estancia, reforzando la integración del complejo sanitario con la ciudad.
Una ampliación de 13.500 metros cuadrados
La ampliación de Cabueñes incorporará cerca de 13.500 metros cuadrados de nuevos espacios asistenciales. De ellos, 3.600 metros cuadrados corresponderán a una nueva planta sobre la cubierta actual.
Uno de los principios del proyecto será la flexibilidad, con un edificio preparado para adaptarse a los cambios de la práctica sanitaria y a las necesidades futuras.
La actuación permitirá habilitar dos unidades de cuidados intensivos, independientes pero conectadas entre sí. También se ampliarán los hospitales de día oncológico y oncohematológico, y se incrementará el número de consultas.
En esta primera fase se incorporan además servicios estratégicos como laboratorios clínicos, Anatomía Patológica, el área de extracciones y la unidad de hemodiálisis.
La Farmacia Hospitalaria y el área de esterilización ocuparán el nivel -1, con el objetivo de mejorar los circuitos asistenciales y la coordinación entre servicios.
UCI individuales y espacios más humanizados
La humanización de la asistencia será uno de los ejes del diseño arquitectónico.
El proyecto contempla espacios más acogedores, luminosos y confortables, con un gran atrio desde el que se distribuirán los diferentes circuitos asistenciales.
La luz natural y los materiales cálidos estarán presentes también en zonas de alta complejidad, como áreas quirúrgicas y unidades de críticos.
Las nuevas UCI estarán formadas por boxes individuales con espacio para familiares, luz natural, aislamiento acústico y regulación independiente de temperatura e iluminación.
Tecnología para monitorizar el hospital en tiempo real
El futuro Cabueñes incorporará una plataforma inteligente capaz de monitorizar en tiempo real las instalaciones, optimizar recursos, reforzar la seguridad y detectar incidencias con mayor rapidez.
La tecnología se integrará en la arquitectura del hospital para facilitar recorridos más intuitivos, mejorar la accesibilidad y hacer más sencilla la orientación dentro del complejo.
El objetivo es que la innovación tecnológica contribuya directamente a mejorar la experiencia asistencial y el bienestar de pacientes, familiares y profesionales.
Un hospital cien por cien eléctrico
El nuevo proyecto concibe Cabueñes como un hospital cien por cien eléctrico, con el objetivo de eliminar progresivamente el uso de combustibles fósiles y reducir su huella ambiental.
La producción de calor, frío, agua caliente sanitaria y vapor de esterilización se realizará mediante sistemas eléctricos alimentados por energías renovables.
Entre las actuaciones previstas figuran la instalación de más de 1.000 paneles fotovoltaicos, bombas de calor de alta eficiencia, sistemas avanzados de recuperación energética y herramientas inteligentes de gestión de la energía.
La estrategia ambiental incorpora también criterios de economía circular, con el uso de materiales de baja huella de carbono, reciclados o procedentes de segunda materia prima.
Además, se aplicarán medidas de gestión sostenible del agua mediante sistemas urbanos de drenaje sostenible, destinados a absorber agua de lluvia, reducir la escorrentía y aliviar la carga sobre la red de saneamiento.
Nueva hoja de ruta tras la rescisión del contrato anterior
Durante la presentación, Concepción Saavedra valoró el cumplimiento del calendario de actuaciones definido por la Consejería de Salud tras la rescisión del contrato con la anterior adjudicataria, motivada por el retraso acumulado en las obras en enero de 2025.
La consejera recordó que tanto el Consejo Consultivo como las resoluciones judiciales emitidas desde entonces han dado la razón al Gobierno de Asturias, lo que, según defendió, aporta seguridad jurídica al proceso.
Con este nuevo proyecto, el Principado busca relanzar una actuación considerada estratégica para el sistema sanitario público asturiano y para el futuro de la asistencia hospitalaria en el área de Gijón.
