El Gobierno de Asturias ha aprobado el decreto que permitirá recuperar el Servicio de Seguridad Minera, una de las principales medidas incluidas en el Plan Regenera, la hoja de ruta presentada por el presidente del Principado, Adrián Barbón, para reforzar la vigilancia y supervisión de la actividad minera.
El plan fue anunciado en abril, tras conocerse el informe de la Inspección General de Servicios encargado a raíz del accidente de Zarréu, en el que fallecieron cinco trabajadores. El Ejecutivo asumió las recomendaciones de la inspección y las amplió con nuevos compromisos.
La recuperación del servicio implica una modificación de la estructura de la Consejería de Ciencia, Industria y Empleo, dirigida por Borja Sánchez, y refuerza la organización de la Dirección General de Energía y Minería, que quedará integrada por cuatro servicios: Minas, Seguridad Minera, Gestión Energética y Energías Renovables y Eficiencia Energética.
El nuevo Servicio de Seguridad Minera se encargará de controlar las condiciones de seguridad y salubridad en explotaciones y yacimientos, realizar inspecciones, tramitar sanciones y asumir tareas de prevención de riesgos. También expedirá certificaciones de aptitud para determinadas profesiones, coordinará programas de formación y seguridad y elaborará los planes generales de inspección.
Una vez cubierta la jefatura del servicio, comenzará la elaboración del nuevo programa de inspecciones.
El Plan Regenera incluye medidas normativas, actuaciones de investigación interna, cambios organizativos y mejoras en la coordinación entre administraciones. Según el Principado, su desarrollo avanza conforme al calendario previsto.
Además de recuperar el Servicio de Seguridad Minera, el Gobierno ultima instrucciones para reforzar el control sobre los proyectos de investigación complementaria (PIC) y la transmisión de derechos mineros. También se han redactado los pliegos para actualizar el catastro minero y se trabaja en nuevas aplicaciones para que las empresas comuniquen electrónicamente sus planes de labores y se gestionen digitalmente los datos de accidentes.
Estas medidas se suman a otras actuaciones adoptadas tras el siniestro de Zarréu, como el refuerzo del personal del juzgado de Cangas del Narcea, la realización de controles mineros sin previo aviso y el informe de la Inspección General de Servicios.

