
El Gobierno de Asturias ha puesto en marcha nuevas acciones de formación y sensibilización para prevenir incendios en la denominada interfaz urbano-forestal, el espacio en el que confluyen núcleos de población, viviendas, fincas y masas forestales.
Estas zonas presentan una especial vulnerabilidad porque un incendio puede afectar de manera simultánea al monte, las edificaciones, las infraestructuras y la seguridad de la población.
Dentro de esta estrategia, el Servicio de Emergencias del Principado de Asturias, SEPA, acogió este miércoles, 17 de junio, la primera jornada de un ciclo técnico enmarcado en el proyecto PIMA Eventos Adversos, vinculado al Plan de Impulso al Medio Ambiente.
El encuentro se centró en la prevención y la gestión del riesgo de incendios forestales en áreas habitadas próximas a espacios forestales.
Coordinación entre técnicos, emergencias y administraciones
La jornada reunió a especialistas en planificación territorial, gestión de emergencias y políticas públicas de prevención.
Participaron representantes de la Universidad de Oviedo, técnicos y responsables operativos del SEPA, agentes medioambientales, profesionales de otras comunidades autónomas y miembros de la Administración General del Estado.
Durante las sesiones se abordaron las causas y consecuencias de los incendios forestales, la respuesta operativa sobre el terreno, la planificación de las zonas de riesgo y el papel de la normativa y las buenas prácticas preventivas.
Una de las mesas de trabajo analizó los principales retos para proteger la interfaz urbano-forestal y puso el foco en la necesidad de mejorar la coordinación entre administraciones, ordenar el territorio y fomentar la corresponsabilidad de propietarios, entidades locales y ciudadanía.
También se compartieron experiencias desarrolladas en otros territorios con problemas similares, con el objetivo de identificar medidas que puedan aplicarse en los municipios asturianos.
Jornadas para la ciudadanía en once concejos
El ciclo continuará durante las próximas semanas con sesiones prácticas dirigidas a la población, especialmente a las personas que residen en zonas rurales o próximas a masas forestales.
Las jornadas se celebrarán en Cudillero, Boal, Vegadeo, Cangas del Narcea, Salas, Proaza, Mieres, Parres, San Martín del Rey Aurelio, Villaviciosa y Cabrales.
El programa abordará medidas para reducir el riesgo alrededor de viviendas y fincas, la limpieza y gestión de la vegetación, los protocolos de actuación ante una emergencia y las pautas básicas de autoprotección.
El objetivo es trasladar los conocimientos técnicos a la ciudadanía y mejorar la capacidad de preparación y respuesta de los núcleos rurales ante un posible incendio.
Una estrategia basada en la anticipación
Estas actuaciones forman parte de la Estrategia Integral de Prevención y Lucha contra los Incendios Forestales en Asturias 2026-2030, conocida como EPLIFA.
El documento ya ha recibido el informe favorable del Consejo Rector del SEPA y será elevado próximamente al Consejo de Gobierno.
La estrategia pretende situar la prevención como eje central de la política pública frente a los incendios, reforzando el análisis de riesgos, la planificación territorial y la preparación de los dispositivos antes de que se produzca una emergencia.
El planteamiento busca avanzar desde un modelo centrado principalmente en reaccionar ante el fuego hacia otro basado en la anticipación, la reducción del riesgo y la protección previa de las personas y los bienes.
Cinco millones para actuar alrededor de los núcleos rurales
De forma paralela, el Principado ha habilitado una línea de ayudas para que los ayuntamientos intervengan en las zonas de contacto entre poblaciones y masas forestales.
La convocatoria está dotada con cinco millones de euros y permitirá financiar tratamientos selvícolas, desbroces, creación de discontinuidades en la vegetación y actuaciones para mejorar la autoprotección de los núcleos rurales.
Estas medidas buscan reducir la continuidad del combustible vegetal alrededor de pueblos, viviendas e infraestructuras, facilitando además el trabajo de los equipos de extinción en caso de incendio.
El Gobierno autonómico sostiene que la combinación de formación, planificación y actuación directa sobre el territorio permitirá mejorar la resistencia de los municipios frente al fuego y reforzar la protección de la población y del patrimonio natural.
