
La ciudad de Gijón cuenta desde ayer con una nueva Jefatura de la Policía Local, un edificio moderno, accesible y dotado de tecnología avanzada que centraliza las principales unidades del cuerpo e incorpora un centro de control conectado con el 112. La infraestructura, ubicada en la calle Sanz Crespo junto al Palacio de Justicia, ha supuesto una inversión de 14 millones de euros entre obra y equipamiento y sitúa a la ciudad entre las mejor preparadas del país en materia de seguridad ciudadana.
La inauguración coincidió con la festividad de San Miguel, patrón de la Policía Local, y estuvo presidida por la alcaldesa, Carmen Moriyón, acompañada por la concejala de Seguridad Ciudadana y Emergencias, Nuria Bravo, ediles de todos los grupos municipales, mandos de la Guardia Civil y la Policía Nacional, así como representantes de la judicatura.
Durante el acto institucional también se celebró la tradicional entrega de distinciones y reconocimientos a agentes de la Policía Local, miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y ciudadanos que se han significado por su colaboración en favor de la seguridad pública.
En su intervención, la alcaldesa subrayó el “compromiso firme” del Gobierno local con quienes velan por la protección de la ciudadanía. “Nunca vamos a dejar de lado ni de cuidar a quienes nos cuidan”, señaló.
Por su parte, Nuria Bravo recordó que la construcción de esta sede era una aspiración histórica de la ciudad, tras quedar obsoletas las dependencias de la antigua comisaría en la calle San José. Bravo destacó además que Gijón es una de las ciudades de Europa con menor tasa de delincuencia, un logro que atribuyó al trabajo conjunto de la Policía Local y del resto de cuerpos de seguridad.
Con la apertura de este edificio de varias plantas y última generación, el Ayuntamiento refuerza su apuesta por una seguridad ciudadana más eficiente y cercana, al tiempo que dota a la Policía Local de unas instalaciones adecuadas a las necesidades actuales y futuras de la ciudad.
