La Policía Local de Avilés pondrá en marcha desde hoy lunes, 14 de julio, y hasta el domingo 20, una campaña especial de control de alcohol y drogas al volante, en colaboración con la Dirección General de Tráfico (DGT). Se realizarán controles aleatorios con el objetivo de prevenir el consumo de sustancias que multiplican el riesgo de accidentes, especialmente en un periodo de mayor movilidad por el aumento del turismo y la actividad estival.
Según datos de la DGT, el alcohol está presente como factor concurrente o desencadenante en uno de cada tres accidentes mortales, y puede multiplicar entre 2 y 15 veces el riesgo de siniestro, dependiendo de la tasa en sangre. La única tasa segura es 0,0%. Además de incrementar la probabilidad de accidente, el alcohol y las drogas agravan la mortalidad y la gravedad de las lesiones sufridas.
La campaña también persigue disuadir el consumo de sustancias psicoactivas como cannabis, cocaína, anfetaminas y metanfetaminas, que según los estudios son frecuentemente detectadas en conductores españoles. De especial preocupación es la mezcla de varias sustancias, considerada como una de las conductas de mayor peligro vial.
Durante los próximos días, los controles se desarrollarán en diversos puntos del término municipal de Avilés, tanto en entornos urbanos como interurbanos. Los agentes comprobarán la tasa de alcoholemia y la presencia de drogas en los conductores mediante pruebas de aire espirado y test salivales, respectivamente.
En anteriores campañas similares, la Policía Local realizó más de 650 pruebas de alcoholemia con un promedio de entre 15 y 17 positivos, de los cuales algunos llegaron a constituir delitos contra la seguridad vial por superar los 0,60 miligramos por litro de aire espirado. En la última campaña veraniega también se practicaron casi 100 pruebas de drogas, con una tasa de positivos del 25%, siendo el cannabis y la cocaína las sustancias más detectadas.
La campaña pretende reforzar el mensaje de que la seguridad vial es responsabilidad de todos y que el consumo de alcohol o drogas no tiene cabida en la conducción, máxime en un entorno urbano donde también los peatones pueden verse gravemente afectados por estos comportamientos.

