
Tras cinco días de rastreo ininterrumpido, los equipos de emergencias han localizado sano y salvo a Tomás Rodríguez Villar, de 55 años, cuya desaparición había activado un amplio operativo en el concejo de Tineo.
El hallazgo se produjo este domingo, alrededor de las 11:17 horas, en el bar-tienda Casa Bernardín, en la localidad de Obona.
La búsqueda, iniciada el pasado martes tras la denuncia presentada por su familia al no tener noticias de él desde finales de octubre, ha mantenido en alerta a las autoridades y a la población de la zona.
Durante estos días han participado Bomberos de Asturias, Guardia Civil, unidades canina y de drones, Cruz Roja, Agentes del Medio Natural y voluntarios de Protección Civil, coordinados desde la Casa del Puerto, donde estaba instalado el Puesto de Mando Avanzado.
👮♂️ Localizado en Obona tras el aviso de un vecino
La localización fue posible gracias al aviso de un vecino de Obona, que informó al 112 Asturias tras reconocerlo en la localidad. Una patrulla del puesto de la Guardia Civil de Navelgas, integrada en el operativo, se desplazó hasta el lugar y confirmó que se trataba del hombre buscado. Según los agentes, se encontraba en buen estado, con la ropa seca y sin signos de lesión.
Antes de informar a la familia, la patrulla comunicó al hombre la situación y le preguntó si aceptaba que se notificara su paradero, dado que se trataba de una ausencia voluntaria. Posteriormente, sus allegados se trasladaron al lugar para reunirse con él.
🏞️ Una desaparición que recordó antecedentes del pasado
Esta desaparición volvió a situar a Rodríguez Villar en el foco informativo debido a un episodio ocurrido en 2011, cuando permaneció más de 50 días oculto en la zona montañosa de Tineo tras la muerte de su hermano.
Aquel suceso derivó en un amplio dispositivo de búsqueda que concluyó con su detención y posterior condena a seis años de prisión por homicidio con la eximente incompleta de legítima defensa y la atenuante de alteración psíquica.
Tras su salida de prisión en 2017, regresó a La Llaneza, donde llevaba una vida tranquila y con contacto esporádico con sus familiares, quienes dieron la voz de alarma al no tener noticias suyas durante varios días.
La aparición del hombre pone fin a cinco jornadas de preocupación, en las que los servicios de emergencia han desplegado un importante esfuerzo técnico y humano para su localización.
