
La Dirección General de Tráfico, DGT, ha puesto en marcha una nueva campaña especial de vigilancia y control del consumo de alcohol y otras drogas al volante, que se mantendrá activa hasta el próximo domingo 19 de julio.
Durante estos días, la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil intensificará los controles en carretera, con la colaboración de las policías autonómicas y locales que se sumen a la iniciativa para reforzar también la vigilancia en vías urbanas.
El objetivo de la campaña es prevenir una de las principales causas de siniestralidad vial. Según los datos difundidos por Tráfico, el alcohol continúa siendo el segundo factor concurrente más habitual en los siniestros de tráfico y estuvo presente en el 40% de los siniestros mortales registrados en Asturias en 2024.
Además, el número de fallecidos en siniestros viales en Asturias en los que al menos una persona conductora dio positivo en la prueba de alcoholemia aumentó un 17% en 2024 respecto al año anterior y un 23% en comparación con 2019.
Campaña con ASPAYM
La campaña cuenta de nuevo con la colaboración de la Federación Nacional de Lesionados Medulares y Otras Discapacidades Físicas, ASPAYM, que participa desde 2007 en acciones de concienciación junto a la DGT.
Bajo el lema «No corras, no bebas… no cambies las ruedas», personas voluntarias con lesión medular, víctimas de siniestros de tráfico, acompañan a los agentes durante algunos controles para trasladar directamente a los conductores las consecuencias que puede tener una imprudencia al volante.
Desde ASPAYM se insiste en la importancia de no caer en el exceso de confianza antes de conducir y de valorar siempre si se está en condiciones de ponerse al volante. La organización recuerda que un siniestro puede cambiar la vida de una persona en un instante, tanto de quien conduce como de otros usuarios de la vía.
Efectos del alcohol en la conducción
Tráfico recuerda que el consumo de alcohol afecta de forma directa a la capacidad de conducir. Entre sus efectos se encuentran el aumento del tiempo de reacción, la tendencia a subestimar la velocidad, los problemas de visión, el denominado efecto túnel y la pérdida de coordinación.
El riesgo aumenta incluso dentro de los márgenes legales permitidos. Con una tasa de 0,5 gramos por litro en sangre, el riesgo de sufrir una colisión se multiplica por dos; con 0,8 g/l, es cinco veces mayor, y con 1,5 g/l, puede multiplicarse hasta por veinte.
La DGT insiste por ello en que la única tasa realmente segura al volante es 0,0%, especialmente en desplazamientos en los que también pueden intervenir otros factores de riesgo, como la fatiga, las distracciones, la velocidad o el consumo de otras sustancias.
De la infracción al delito
Conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas puede derivar en una sanción administrativa, pero también en responsabilidad penal. Según datos de la Fiscalía de Seguridad Vial, en 2025 fueron condenados 47.103 conductores por conducir bajo los efectos del alcohol y las drogas.
Tráfico subraya que, más allá de las consecuencias legales, el principal riesgo es provocar un siniestro con daños irreversibles para otras personas o para el propio conductor.
La campaña se mantendrá activa durante toda la semana con el propósito de reducir las conductas de riesgo y reforzar el mensaje de prevención: al volante, alcohol y drogas son incompatibles con una conducción segura.
