
La Coordinadora Ecoloxista d’Asturies ha vuelto a alertar sobre los altos niveles de benceno registrados en la zona del Lauredal (Gijón), donde se alcanzaron 33,5 µg/m³ de este compuesto orgánico potencialmente cancerígeno, muy por encima de los valores recomendados.
La organización ecologista denuncia que no se están tomando medidas frente a esta situación y señala directamente a las baterías de coque de ArcelorMittal como la principal fuente emisora de este contaminante en la zona oeste de Gijón.
“El valor límite recomendado en media anual por la normativa es de 1,7 µg/m³, y ayer se alcanzaron 33,5 µg/m³ en Lauredal”, afirman desde la Coordinadora.
Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) no establece un umbral seguro para el benceno, advierte de que no existe una concentración por debajo de la cual se pueda descartar el riesgo para la salud humana.
🧪 ¿Qué es el benceno y por qué preocupa?
El benceno es un compuesto que, tras exposiciones prolongadas por inhalación, puede causar:
- Leucemia y otros tipos de cáncer
- Daños genéticos
- Alteraciones en el sistema inmunológico
- Trastornos del sistema nervioso central
La Coordinadora recuerda que el Ayuntamiento de Gijón se comprometió en 2024 a establecer un valor límite horario para el benceno, pero que esa regulación sigue pendiente, mientras que el Gobierno del Principado de Asturias no se ha pronunciado al respecto, a diferencia de lo que ocurrió en Trubia en 2017, donde se aplicó un plan con un límite horario de 33 µg/m³.
Desde el colectivo ecologista insisten en que la única solución real pasa por invertir en la modernización de las baterías de ArcelorMittal, para reducir de forma efectiva las emisiones de este peligroso contaminante.
