El pacto, que recoge medidas clave para el colectivo como la flexibilización de las guardias, permitirá recuperar la normalidad asistencial y mejorar la calidad de la atención a la ciudadanía.
El Servicio de Salud del Principado (Sespa) y el Sindicato Médico Profesional de Asturias (SIMPA) suscribieron en la tarde de ayer un acuerdo que pone fin a la huelga iniciada el pasado 14 de enero y sienta las bases para reforzar el sistema sanitario público desde el diálogo y la corresponsabilidad.
Todos los puntos incluidos en el acuerdo persiguen mantener y mejorar la calidad de la asistencia prestada a los usuarios de la sanidad pública mediante la reducción de las listas de espera, la optimización de la accesibilidad al sistema sanitario y el fomento de la captación y fidelización del talento médico, como condición necesaria para la sostenibilidad y la continuidad asistencial. Todo ello incide directamente en una mejor respuesta del sistema público de salud.
El documento aborda de manera integral cuestiones como la organización de la jornada, la conciliación y la salud laboral, la mejora de las condiciones retributivas y el reconocimiento profesional. Asimismo, incorpora medidas específicas para médicos residentes y para las especialidades de atención primaria, urgencias y emergencias.
Entre los acuerdos alcanzados, se facilita la reorganización del trabajo en la red de atención primaria y, en los servicios hospitalarios en los que sea posible, se organizarán guardias de doce horas. También se impulsarán iniciativas orientadas a mejorar la captación y la fidelización de profesionales.
El acuerdo contribuirá a dotar al sistema sanitario de una mayor estabilidad, al definir criterios más claros para la planificación de plantillas, la cobertura de incidencias y la gestión de la movilidad por razón de servicio, garantizando en todo momento la continuidad asistencial.
Una mesa de seguimiento será la encargada de velar por el cumplimiento efectivo de los compromisos adquiridos entre ambas partes.

