
La Consejería de Derechos Sociales y Bienestar ha presentado este jueves un informe sobre la violencia que afecta a la infancia y la adolescencia en Asturias, un estudio que analiza 4.709 peticiones de ayuda registradas durante 2025 y que concluye que la violencia está presente en más de la mitad de los casos atendidos.
El documento, elaborado por la Fundación Anar a partir de consultas recibidas por teléfono, correo electrónico y chat, forma parte de la Estrategia Asturiana para la Promoción de los Derechos y la Erradicación de la Violencia contra la Infancia y la Adolescencia 2024-2030.
En la presentación participaron la consejera de Derechos Sociales y Bienestar, Marta del Arco; la directora general de Infancia y Familias, Clara Sierra; y el director técnico de la Fundación Anar, Benjamín Ballesteros.
El estudio permitió intervenir en 316 casos de menores en situación de vulnerabilidad, riesgo o desamparo, un 4,6% más que el año anterior. De ellos, 174 correspondían directamente a víctimas de violencia, acumulando además 665 problemáticas asociadas, con una media de 3,8 dificultades por cada menor atendido.
El informe identifica la violencia como el principal problema presente en los casos analizados y advierte de su relación con trastornos de salud mental como ansiedad, depresión, miedo o conductas autolesivas.
Entre las situaciones más frecuentes aparecen el maltrato en el entorno familiar, el acoso escolar y ciberbullying, la violencia de género y la violencia sexual. Además, el estudio destaca que muchos casos llegan a detectarse en fases avanzadas, con elevados niveles de gravedad y urgencia.
La consejera Marta del Arco subrayó que estos datos permiten “avanzar en el conocimiento de una realidad que a menudo permanece oculta” y defendió la importancia de reforzar la prevención y la detección temprana.
El entorno digital, cada vez más presente
Uno de los datos más relevantes del informe es el peso creciente del entorno digital. Según el estudio, las tecnologías están presentes en el 67,1% de los casos de violencia, lo que evidencia el aumento del maltrato y acoso a través de internet y redes sociales.
Las niñas y adolescentes representan el 59,2% de las víctimas, frente al 39,7% de los chicos. La mayoría de los casos se concentran en edades adolescentes, aunque también se detectan situaciones en menores de menor edad.
El informe señala además que más de la mitad de los casos corresponden a familias monoparentales y que la mayoría de los menores continúa conviviendo con su entorno familiar.
Durante 2025 se realizaron 1.209 derivaciones a recursos externos y 154 intervenciones en situaciones especialmente graves.
Desde Derechos Sociales se insiste en la necesidad de reforzar la coordinación entre los ámbitos social, educativo, sanitario y judicial para ofrecer una respuesta integral a los menores en situación de riesgo.
