
El Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) estrenaba ayer una nueva oficina del Centro de Ingeniería Biomédica (CIB) de la Universidad de Oviedo, ubicada en el área de docencia del centro sanitario. Esta nueva infraestructura busca potenciar la colaboración directa entre profesionales de la salud y de la ingeniería, con el objetivo de desarrollar soluciones prácticas a los desafíos asistenciales cotidianos.
La consejera de Salud, Concepción Saavedra, presidió la presentación y destacó el valor estratégico de ubicar esta oficina en el HUCA, “donde están los problemas a resolver”. La iniciativa pretende facilitar la identificación de necesidades clínicas concretas y canalizarlas hacia proyectos de innovación aplicada.
Saavedra animó a los profesionales del Servicio de Salud del Principado de Asturias (Sespa) a trasladar sus inquietudes y propuestas a la oficina, desde mejoras en el instrumental quirúrgico hasta la optimización de flujos asistenciales o el diseño de espacios más amables para pacientes. “Verán cómo, juntando tanto talento, seremos capaces de llegar a mejores soluciones”, aseguró.
Entre las funciones clave del nuevo espacio se encuentran la creación de instrumental y materiales innovadores, la mejora de procesos clínicos, el uso eficiente de los recursos disponibles y el desarrollo de soluciones apoyadas en inteligencia artificial.
El Centro de Ingeniería Biomédica es un instituto universitario de investigación con una plantilla de más de 30 personas. Su misión es fomentar sinergias entre la ingeniería y las ciencias de la vida, aplicando la tecnología al servicio de la salud para mejorar la calidad de vida de la población.
En el acto también participaron el director de la Fundación para la Investigación y la Innovación Biosanitaria en Asturias (FINBA), Faustino Blanco; la vicerrectora de Investigación de la Universidad de Oviedo, Irene Díaz; la gerente del Área Sanitaria IV, Beatriz López; y el director del Centro de Bioingeniería, Víctor González.
