
La actualización del Código Ictus consolida en Asturias un sistema de coordinación asistencial especializada disponible las 24 horas del día y los siete días de la semana ante un accidente cerebrovascular.
El nuevo protocolo refuerza un modelo basado en la rapidez de respuesta, la comunicación entre profesionales y la evaluación continua de resultados, con el objetivo de garantizar una atención homogénea independientemente del lugar de Asturias en el que se produzca el ictus.
La consejera de Salud, Concepción Saavedra, ha destacado el funcionamiento de esta red durante una jornada organizada por la Sociedad Neurológica Asturiana.
El dispositivo integra a los servicios de emergencias, Atención Primaria y los hospitales, de manera que los distintos niveles asistenciales trabajen de forma coordinada ante una patología en la que el tiempo resulta determinante.
Más de dos activaciones diarias
Durante el pasado año, el Servicio de Atención Médica Urgente (SAMU) gestionó 732 activaciones del Código Ictus, frente a las 707 de 2024.
Esto supone un incremento del 3,5% y una media superior a dos activaciones cada día.
Del total de pacientes atendidos, el 53,83% fueron hombres y el 46,17% mujeres.
Por edades, el 84,2% tenía más de 60 años.
El tiempo medio transcurrido desde la activación del protocolo hasta la llegada al hospital fue de 53 minutos, con independencia de la zona de Asturias donde se produjera el accidente cerebrovascular.
El 91,4% fue trasladado al HUCA
Un total de 669 pacientes, el 91,4%, fueron trasladados al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), centro de referencia para los procedimientos de mayor complejidad.
Otros 63 pacientes, un 8,61%, recibieron atención en el Hospital Universitario de Cabueñes.
Por zonas sanitarias, el Código Ictus se activó 149 veces en el Área I (Occidente), 267 en el Área II (Centro-Suroccidente) y 316 en el Área III (Oriente).
Coordinación especializada durante todo el día
Entre las principales novedades de la última actualización figura la consolidación de la coordinación asistencial de ictus como recurso operativo permanente.
Este sistema facilita la toma de decisiones clínicas, coordina el funcionamiento del teleictus y permite determinar dónde y cuándo debe recibir atención cada paciente.
La revisión adapta además los procedimientos a los avances científicos más recientes.
Entre ellos se incluye la posibilidad de valorar una trombectomía en pacientes seleccionados hasta 24 horas después del inicio de los síntomas, siempre que se cumplan los criterios clínicos establecidos.
Seguimiento de tiempos, incidencias y resultados
El nuevo documento refuerza también el papel de la comisión de seguimiento del Código Ictus.
Este órgano analiza los indicadores de funcionamiento del sistema, estudia posibles incidencias y propone cambios para reducir los tiempos de respuesta, aumentar la seguridad de los pacientes y mejorar los resultados asistenciales.
Salud define el Código Ictus como un proceso en evolución permanente, que debe adaptarse tanto a los avances médicos como a los cambios organizativos del sistema sanitario.
