
El Gobierno de Asturias avanza en el desarrollo del Plan Anual de Prevención, Vigilancia y Extinción de Incendios Forestales 2025-2026 con un refuerzo específico en la interfaz urbano-forestal y en las medidas de autoprotección en pueblos y zonas de alto valor natural. Los proyectos vinculados a esta planificación movilizan cerca de 28 millones de euros, que incluyen inversiones propias del Principado y actuaciones financiadas a través del Fondo de Infraestructuras Rurales en colaboración con los ayuntamientos.
El plan consolida el sistema de vigilancia y custodia del territorio mediante la ampliación de la presencia de agentes medioambientales, con horarios extendidos, y guardias preventivas operativas las 24 horas del día durante todo el año. Asimismo, se refuerza el Servicio de Emergencias del Principado (Sepa), que superará los 600 efectivos tras las últimas incorporaciones, dentro de una estrategia que apuesta por la formación continua, la mejora de las condiciones laborales y la modernización de medios materiales.
Entre las principales medidas figura el control y mantenimiento de las franjas de protección en la interfaz urbano-forestal de los montes gestionados por el Principado. Más del 65% de los trabajos previstos en estas zonas ya se han ejecutado, con inspecciones en concejos considerados de alto riesgo. También se han realizado revisiones integrales de los puntos de recarga de agua para medios de extinción aéreos y terrestres, que se repetirán de forma periódica.
El documento recoge además el desarrollo de áreas silvopastorales en espacios protegidos, especialmente en municipios con dificultades demográficas como Pesoz, Illano, Grandas, Ibias, Degaña o Cangas del Narcea. Estas actuaciones, que incluyen desbroces, tratamientos selvícolas, repoblaciones y mejora de pastos, constituyen una herramienta de prevención activa y de apoyo a la ganadería de montaña.
Los trabajos ejecutados o en curso superan ya las 300 hectáreas de roza, clareo y poda en distintas masas forestales. A ello se suman más de 660 hectáreas tratadas dentro del programa de restauración de pastizales de altura. También se han llevado a cabo quemas controladas en 283 hectáreas y quemas de mantenimiento en otras 347.
La planificación contempla igualmente la creación y mejora de infraestructuras hidráulicas y ganaderas, acondicionamiento de caminos, mantenimiento de fajas auxiliares y actuaciones destinadas a mejorar la accesibilidad y la disponibilidad de agua en puntos estratégicos. En el marco de la restauración hidrológico-forestal del suroccidente, se desarrollan trabajos en montes de Allande e Ibias que abarcan cerca de 95 hectáreas de desbroces manuales selectivos.
El modelo combina prevención estructural, vigilancia territorial y capacidad de respuesta ante emergencias, integrando al mismo tiempo la conservación del patrimonio natural y el impulso al desarrollo rural.
El documento completo puede consultarse en www.asturias.es.
