
Asturias será mañana jueves el epicentro de un gran simulacro nacional de lucha contra la contaminación marina por hidrocarburos. El ejercicio se desarrollará en la playa de Lluanco/Luanco, en Gozón, y tiene como objetivo evaluar la capacidad de reacción ante una emergencia ambiental de gran escala y reforzar la coordinación entre las distintas administraciones implicadas.
El supuesto de partida recrea un accidente ficticio entre dos buques a tres millas al noreste del puerto de Gijón, que provoca el derrame simulado de 3.000 toneladas de fuelóleo. El vertido derivaría hacia la costa asturiana y afectaría a varios concejos, con especial incidencia en Luanco.
Ante esta emergencia, se activarán los principales planes de contingencia: el Plan Marítimo Nacional (PMN), los planes interiores marítimos de los puertos de Gijón y Avilés, el Plan Estatal de Protección de la Ribera del Mar contra la Contaminación (Plan Ribera), el Placampa del Principado y los planes de emergencia municipales de Gijón y Avilés.
La coordinación en tierra estará liderada por el Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (SEPA), que asumirá la dirección desde un Puesto de Mando Avanzado instalado en la playa de Luanco.
En el dispositivo participarán efectivos del SEPA, agentes medioambientales y veterinarios, la Demarcación de Costas en Asturias, la Delegación del Gobierno, Salvamento Marítimo (Sasemar), Guardia Civil, autoridades portuarias de Gijón y Avilés, el Ayuntamiento de Gozón, Tragsa, Cruz Roja y el Centro de Recuperación de Animales Marinos de Asturias, entre otros.
Durante la jornada de hoy se desarrolla un ejercicio previo de coordinación entre organismos, mientras que el simulacro principal de mañana incluirá la simulación de recogida y tratamiento de fauna marina afectada por el vertido.
La iniciativa está impulsada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, en colaboración con el Gobierno del Principado, el Ministerio de Transportes y el Ministerio del Interior.
El ejercicio se apoya en la experiencia del Placampa, activado en enero de 2024 tras el episodio de contaminación por pélets plásticos en el litoral asturiano, que permitió testar la eficacia del plan en recogida y gestión de residuos, coordinación institucional y atención a fauna afectada.
