
La Consejería de Salud inauguró este lunes la nueva unidad de hemodiálisis del Hospital de Jarrio, un equipamiento que permitirá mejorar la atención a pacientes con enfermedad renal crónica y reforzar los servicios sanitarios en el noroccidente de Asturias.
La nueva unidad, que entrará en funcionamiento en el mes de abril, tendrá capacidad para atender a 32 pacientes semanales. Está ubicada en la planta baja del hospital y cuenta con una superficie de 126 metros cuadrados, diseñada para mejorar la comodidad tanto de pacientes como de profesionales.
El área dispone de nueve puestos asistenciales, de los cuales ocho están destinados a pacientes con enfermedad renal crónica y uno adicional en una sala independiente para aislamiento, además de un control de enfermería propio.
Uno de los elementos clave de la actuación es la incorporación de una nueva planta de tratamiento de agua ultrapura, que sustituye al sistema en funcionamiento desde 2006 y permite un proceso más seguro y eficiente en los tratamientos.
La unidad incluye también espacios complementarios como zona de lavado, vestuarios para pacientes, sala de descanso para el personal sanitario y almacén, lo que mejora la funcionalidad del servicio.
Mejoras para evitar desplazamientos
La puesta en marcha de este equipamiento forma parte de la estrategia del Gobierno del Principado para ampliar la cartera de servicios del Hospital de Jarrio y evitar desplazamientos de pacientes a otros centros sanitarios.
En este contexto, durante 2025 se han llevado a cabo otras actuaciones en el hospital, como la ampliación del Servicio de Radiología, que incorporó una segunda sala y amplió el espacio en 60 metros cuadrados, con una inversión total de 358.070 euros.
También se ha renovado el laboratorio de microbiología, con la incorporación de equipos diagnósticos por valor de 160.000 euros, que permiten reducir los tiempos de respuesta y mejorar la precisión en la detección de patologías.
Además, en el mes de enero se adjudicó el proyecto de reforma integral del hospital, que contempla mejoras en accesibilidad, funcionalidad y la futura puesta en marcha de un hospital de día, que ocupará el espacio de la actual unidad de hemodiálisis.
