
El Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) desarrolla un programa especializado para la rehabilitación de pacientes con parálisis facial periférica, una patología que puede provocar alteraciones funcionales y estéticas significativas.
El Servicio de Rehabilitación atiende actualmente a cerca de 80 pacientes procedentes de toda Asturias, con el objetivo de mejorar las secuelas derivadas de esta enfermedad. Entre 2021 y 2025, el centro ha tratado 69 nuevos casos diagnosticados.
Una patología con posibles secuelas
La parálisis facial periférica afecta a unas 25 personas por cada 100.000 habitantes al año en España. Aproximadamente el 70% de los casos corresponde a la denominada parálisis de Bell.
Aunque muchos pacientes se recuperan completamente en los primeros meses, hasta un 30% puede presentar secuelas permanentes, como debilidad muscular, rigidez o movimientos involuntarios de la musculatura facial.
Tratamientos personalizados
El programa del HUCA combina dos líneas principales de tratamiento:
- Reeducación neuromuscular facial, mediante ejercicios específicos dirigidos por fisioterapeutas para recuperar patrones de movimiento naturales
- Terapia con toxina botulínica tipo A, empleada para reducir la hiperactividad muscular y los movimientos involuntarios
Las infiltraciones se realizan de forma individualizada por especialistas en Medicina Física y Rehabilitación, tras un análisis detallado de cada caso, y suelen repetirse cada tres a cinco meses.
Atención centralizada en Asturias
El HUCA ha impulsado la atención centralizada de esta patología en el Principado, con el fin de concentrar experiencia clínica y ofrecer un abordaje más especializado.
Más allá de los efectos físicos, la parálisis facial puede tener un importante impacto emocional y social, al afectar a gestos cotidianos como sonreír o expresar emociones.
El objetivo del programa es mejorar la funcionalidad facial, recuperar la simetría del rostro y favorecer la calidad de vida de los pacientes.
