
Un ejemplar de tiburón foca (Centroscymnus coelolepis) fue localizado y recogido el pasado 10 de enero en la playa de Luarca, en el concejo de Valdés, para su análisis, estudio y conservación por parte de especialistas.
Se trata de una especie poco habitual en la costa, considerada uno de los tiburones que habitan a mayores profundidades del planeta. El tiburón foca es capaz de vivir y alimentarse a hasta 3.500 metros bajo el nivel del mar, soportando presiones extremas de alrededor de 350 atmósferas, una cifra equivalente a 350 kilos por centímetro cuadrado sobre su cuerpo.
Los responsables del estudio han destacado el extraordinario interés científico del hallazgo, tanto por las características biológicas del animal como por la incógnita sobre las causas de su muerte y el motivo por el que pudo llegar hasta la costa asturiana, lejos de su hábitat habitual en aguas profundas.
Está previsto que el ejemplar sea sometido a una necropsia para determinar las causas del fallecimiento y obtener datos que permitan avanzar en el conocimiento de esta especie y de los factores que influyen en su presencia en zonas litorales.
Desde el equipo encargado del estudio subrayan también el valor divulgativo y educativo del hallazgo, especialmente para explicar fenómenos como la presión oceánica y las extremas condiciones en las que viven algunos organismos marinos. Mientras que en la superficie terrestre los seres humanos estamos sometidos a una atmósfera de presión, este tiburón desarrolla su vida diaria bajo presiones cientos de veces superiores.
El ejemplar será conservado con fines científicos, contribuyendo al conocimiento de la fauna marina de aguas profundas y a la investigación sobre los ecosistemas menos accesibles del océano.
