
La Consejería de Salud ha puesto en marcha un servicio pionero operativo las 24 horas para pacientes atendidos por la Unidad de Crónicos Complejos y Cuidados Paliativos Pediátricos del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). La medida busca garantizar una atención integral, continuada y humanizada a niños y niñas con enfermedades de alta complejidad, así como a sus familias.
La unidad, referencia en Asturias en este ámbito, atiende actualmente a cerca de 60 menores con patologías crónicas complejas o necesidades paliativas. Hasta ahora, la asistencia se prestaba en horario de mañana. La ampliación a un servicio permanente supone un avance relevante en el acompañamiento clínico y emocional de las familias.
La iniciativa se enmarca en la Estrategia de Cuidados Paliativos del Principado de Asturias 2023–2030 y tiene como finalidad mejorar la continuidad asistencial, reducir ingresos hospitalarios evitables y favorecer la atención en el domicilio.
El nuevo dispositivo funcionará mediante guardias localizadas de pediatras con formación específica en cuidados paliativos. La atención será preferentemente telefónica o por videollamada, lo que permitirá resolver consultas, ajustar tratamientos y coordinar recursos sanitarios en tiempo real.
En situaciones de especial complejidad, como procesos de final de vida, podrá activarse una guardia presencial con desplazamiento de pediatra y personal de enfermería especializada al domicilio para prestar apoyo clínico y acompañamiento.
El servicio estará disponible tanto para las familias incluidas en la unidad como para profesionales de otros dispositivos asistenciales —como SUAP, SAMU, urgencias hospitalarias u otros equipos sanitarios— que precisen apoyo o coordinación.
Entre sus funciones figuran la resolución de dudas clínicas, el control sintomático, la valoración telemática de urgencias, la coordinación con emergencias, el acompañamiento emocional y, cuando sea necesario, la certificación de fallecimientos o la gestión de procesos de donación.
Con esta medida, el Principado refuerza la atención a uno de los colectivos más vulnerables del sistema sanitario, apostando por un modelo centrado en la calidad de vida, la continuidad de cuidados y el apoyo permanente a las familias.
